La Fidelidad

El fin de semana pasado salí con mis amigos ya que les había prometido desde hace un tiempo que dicho fin de semana saldría con ellos a algún lugar, algo que a su vez informe a mi esposa con anticipación para evitar problemas de cualquier tipo y poder estar a gusto y con gusto con mis amigos quienes por muchos años fueron una parte fundamental en mi vida. Sin embargo,  ahora que salí con ellos me di cuenta que hemos perdido mucho terreno en común, algo que en si es algo fundamental en las amistades generales.

Esto es algo que había ignorado desde que me case debido a que poco a poco he dejado de ver a mis amigos con frecuencia, por lo que cada vez que los veo me alejo un poco mas. Sin embargo, estoy convencido con toda mi alma en no abandonarlos nunca por completo ya que de alguna manera y en algún lugar profundo de entre las dimensiones seguimos unidos en algunas bases existenciales en común. Otra razón por la cual no pienso abandonarlos del todo, se debe a que para mi aquello que se haya tejido con los hilos del tiempo es mas valioso que el oro: por mas de dos décadas mis amigos y yo caminamos por el mismo camino, eso nada lo puede borrar.

Esto por supuesto no significa que no tengo que evolucionar al seguir el camino que escogido – el matrimonio- y ante el cual jure a Dios en un altar, algo que para mi tiene todo el valor y significado del mundo debido a que entre en planos superiores a mi y se engendra de los dictamines de la justicia general del Todo Poderoso. Esto no es algo nada fácil, ya que este camino para seguirlo de la manera sagrada, uno tiene que renunciar a muchas fuentes de placer y que por mucho tiempo formaron una parte mayúscula en la totalidad de mi felicidad tal y como es natural –mecánicamente – para todos los seres humanos quienes caminamos sobre esta tierra.

La situación es aun mas difícil dado a que ninguno de mis camaradas quienes están casados siguen estas premisas y toman muy a la ligera o de manera nula las responsabilidades sagradas del matrimonio, responsabilidades que violan semana con semana sin remordimiento alguno escudándose en la falta de entusiasmo de sus esposas en el departamento carnal. Entiendo que cuando esto sucede es tremendamente difícil no encontrar nuevos canales de esta fuente de placer, especialmente cuando esto era una parte básica de la vida de soltero y se queda tatuado en los usos y costumbres personales.

Aunque las semillas de mi intento y aspiración a la fidelidad pese a todo provienen del reino espiritual, existen también razones físicas y lógicas por la cuales tomo esta decisión de a diario. La mas obvia de ellas es una que todos parecen olvidar, es la de la salud. Hoy en día es muy fácil contraer una enfermedad venial o mortal por la vía sexual aunque se utilice protección.

Esta vez que salí con mis amistades, si bien me comporte en ese sector, tome mucho alcohol por lo que el día siguiente no puede ir a una venta de aviones que tenía programada, justo como lo hubiera hecho a los 15 años.

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