La Canoa

El fin de semana pasado fuimos a unas cabañas que tenemos cerca de Amecameca en la parte superior de una alta montaña donde se es posible ver uno de los volcanes mas prominentes de nuestro país que últimamente ha estado soltando soplidos de humo como un viejo tren aunque, algo realmente espectacular ya que todos sabemos que este no va a explotar ya que si esto pasa estamos fritos –literalmente -. Estas cabañas son el perfecto lugar para alejarse de todo e ir solo, en pareja o con amigos ya que hay actividades para todos estos planes.

Claro que este lugar no es exactamente para todos ya que conozco muchísimas personas quienes han venido y se sienten que quieren perder la razón por completo o un tremendo aburrimiento, algo que es completamente normal ya que hay gustos para absolutamente todo. Por lo general he notado que estas cabañas no son exactamente populares con personas de playa o fanáticos de las ciudades grandes como las muchas que hay. En lo que a mi concernía, me gusta mucho lo rustico y boscoso, sin embargo me gusta también mucho la limpieza algo que puede perfectamente de la mano como lo es aquí.

Aquí, todo lo que se hace -al igual que en todos los lugares- va de acuerdo al clima que hay, un clima montañoso donde las mañanas  pueden ser calientes y muy soleadas hasta aproximadamente las cuatro de la tarde donde el clima torna por completo y se convierte en un clima cuasi nórdico donde en muchas ocasiones puede nevar lo que, naturalmente, le hace un lugar ideal para estar sentados en la sala o acostados en la cama con un buen fuego en la chimenea ya que todos los cuatros tienen su propia chimenea bastante grande.

Debido a estos tiempos de frio y obscuridad algo prematura durante las tardes hay un amplio tiempo para leer alguno de los muchos libros que ahí tenemos algo que me resulta ideal. Sin embargo, desde hace ya tiempo,  no leo nada que no pueda aplicar aunque sea por recreación, por esta razón todo lo que mi mente come ahí tiene que tener aplicabilidad de algún modo. Este fin de semana, tome un libro que hablaba de la vida de los Pieles Roja y de su modo de navegar los ríos por medio de canoas efectivas hechas a mano en un solo día.

Esto es algo que me llamo mucho la atención, particularmente debido a que tenia la forma detallada de cómo lo hacían, algo que decidí intentar y probar mi suerte en el lago de abajo. Lo primero que se tiene que hacer es  encontrar y cortar un árbol muerto. Una vez que se tiene el tronco de dicho árbol seco, es necesario machacar su centro en una acá  forjando lentamente lo que vendría siendo el interior de la canoa donde pueden caber hasta tres personas dependiendo del tamaño del árbol.  Una vez que se hizo esa excavación entonces se roce con fuego varias veces lo que hace de la superficie una dura y cauterizada para después poner la canoa en el agua.

Sorpresivamente aunque nuestras canoas terminaron siendo delgadas como varillas de acero funcionaron muy bien en el lago y estuvo muy divertido.

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